Protección Auditiva
La pérdida de audición es una de las principales enfermedades profesionales pero muchas veces es difícil convencer al trabajador del riesgo que supone la exposición al ruido. Por un lado el ruido está asociado a muchas de nuestras actividades diarias y no pensamos en él como en un riesgo. Por otro, nuestro cuerpo nos da muy pocas señales de que se está produciendo algún daño. La pérdida de audición tiene lugar de manera muy lenta, generalmente durante muchos meses e incluso años.
Los siguientes pasos son importantes para motivar a los trabajadores para que utilicen los protectores auditivos:
- Información sobre los efectos del ruido, los niveles de exposición, y los planes de control para reducir la exposición.
- Correcta selección del protector para que resulte adecuado al puesto, esto es, ofrezca la protección necesaria pero no resulte en una excesiva protección. Además debe resultar cómodo y compatible con otros equipos que lleve el trabajador.
- Formación sobre el uso y cuidado de los protectores auditivos.
Existen fundamentalmente dos tipos de protectores auditivos: orejeras y tapones. Los tapones pueden ser desechables, reutilizables o con banda. Las orejeras pueden utilizarse también acopladas a cascos de seguridad. Algunas orejeras disponen de control electrónico que ofrece una atenuación dependiente del nivel de ruido. Otras disponen de una radio FM con límite de sonido para trabajos monótonos y repetitivos.
La Norma UNE-EN 458 recoge los requisitos de selección, uso y mantenimiento de los protectores auditivos. Cuando seleccionemos un determinado protector es necesario tener en cuenta las siguientes consideraciones:
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Aprobaciones y certificaciones: Los protectores auditivos deber estar aprobados y certificados por organismos oficiales. De acuerdo con el R.D. 1407/1992, los protectores auditivos son equipos de categoría II y deben someterse a un ensayo CE de tipo. Los protectores auditivos deben llevar marcado CE que indica que cumplen las exigencias esenciales de salud y seguridad recogidas en el citado R.D.
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Requisitos de atenuación del sonido. Para que la protección sea efectiva, debe situar al usuario en un nivel de exposición diario equivalente entre 65 y 80 dBA. Por encima de 80 dBA la protección se considera insuficiente y por debajo de 65 la atenuación resulta excesiva puesto que pueden camuflarse sonidos importantes para la operación: alarmas, máquinas, etc.
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Comodidad: La comodidad es también un factor importante puesto que va a tener un impacto directo en la utilización del protector durante todo el tiempo que dure la exposición. Si el protector no se lleva durante solamente algunos minutos, se reduce notablemente el nivel de protección conferido.
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Involucración del usuario en la selección: Es importante que el usuario participe en la selección del protector auditivo, de entre todos aquellos que cumplan con las características de atenuación. La participación del usuario garantiza un mayor nivel de aceptación.
- Ambiente de trabajo: Habrá que tener en cuenta aspectos como calor, humedad, higiene del medio de trabajo, ruido intermitente o continuado, etc. Las orejeras son más recomendables si la exposición es intermitente y los tapones en casos de exposición continuada. En condiciones de calor y humedad, los tapones pueden ser más apropiados.
- Problemas médicos: para algunas personas que presenten infección o irritación en el canal auditivo puede resultar más aconsejable el uso de orejeras.
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Compatibilidad con otros equipos de protección tales como cascos y gafas de seguridad, pantallas, respiradores, etc.
Cada protector auditivo presenta las siguientes características:
- Tabla de atenuación a cada banda de octava
- Valores de atenuación a altas (H), medias (M) y bajas frecuencias (L),
- Atenuación global conferida o valor SNR.
Existen distintos métodos de cálculo, recogidos en la norma UNE-EN458, para evaluar cual es el protector auditivo más adecuado. El más exacto es el método por bandas de octava, requiere conocer el nivel de exposición en cada frecuencia que compone las bandas de octava; el más sencillo es el método SNR, solamente requiere conocer el valor Leq C o Leq.
El correcto uso y mantenimiento es fundamental para que el protector sea eficaz. Todas las instrucciones de uso así como las limitaciones se recogen siempre en el folleto informativo del fabricante que acompaña a todos los equipos.
De manera general, los tapones de tipo desechable son de un solo uso; los tapones reutilizables deben limpiarse al final de cada uso siguiendo las instrucciones del fabricante. Las orejeras, especialmente las almohadillas, deben también limpiarse al final de cada uso. Los protectores auditivos deben examinarse regularmente para detectar posibles deterioros y en caso necesario sustituirse.